El Gobierno descarta tocar el cálculo de las pensiones y acelera la subida del SMI en plena campaña

A un mes de las elecciones del 29 de noviembre, el bolsillo sigue mandando en la agenda. El Ejecutivo ha fijado posición sobre las pensiones —descarta endurecer el acceso— mientras miles de personas se manifestaban en Madrid en su defensa, y a la vez empuja la subida del salario mínimo antes de los comicios. Más allá de la campaña, la semana deja un tema que gana peso propio: la edad en el mercado laboral, con el elevado coste de reemplazar a los séniors, el auge de los trabajadores “bumerán” y dos pronunciamientos relevantes sobre teletrabajo y bajas.

Pensiones: el Gobierno fija posición y la calle se moviliza

La ministra de Inclusión y Seguridad Social, Elma Saiz, ha descartado que el Ejecutivo contemple ampliar el periodo de cálculo de las pensiones o aumentar los años de cotización necesarios para cobrarlas, y ha defendido la solvencia del sistema público frente a lo que calificó de “falsedades” de la oposición. El movimiento coincidió con una marcha multitudinaria en Madrid en defensa de las pensiones —al grito de “¡No se venden!”—, que este año dobló su afluencia por el protagonismo de la cuestión en campaña. El debate económico, mientras tanto, sigue abierto: Santiago Niño Becerra recuerda que la Seguridad Social “no ingresa lo suficiente” y que Bruselas cuestiona la sostenibilidad, y Gonzalo Bernardos defiende retrasar la edad de jubilación como alternativa a recortar prestaciones o subir cotizaciones. En el lado humano, siguen acumulándose los testimonios de jubilados anticipados con carreras largas —de 45 y 47 años cotizados— que denuncian el recorte permanente que les imponen los coeficientes reductores.

El SMI, hacia una nueva subida antes del 29-N

En paralelo, el Gobierno mantiene su intención de aprobar la subida del salario mínimo antes de las elecciones, y Saiz ha avanzado una nueva deducción para que el SMI no tribute en el IRPF. La medida reabre el habitual pulso entre sindicatos y patronal, en un contexto en el que el poder adquisitivo se ha convertido en la gran preocupación. El propio líder de CCOO, Unai Sordo, admite que “por mucho que subamos los salarios” resulta imposible hacer frente al coste de la vivienda. Los datos acompañan ese malestar: los precios del súper han subido un 54% más que los salarios desde 2021, y han surgido los “milquini”, los nuevos mileuristas cuyos 1.500 euros netos apenas equivalen al poder de compra que tenían 1.000 euros hace dos décadas. A la brecha temporal se suma la territorial: según Confemetal, un peón del metal en Guipúzcoa puede cobrar por hora un 30% más que un ingeniero en Cuenca.

La edad, en el centro: séniors caros de reemplazar y trabajadores “bumerán”

Un tema latente ha tomado cuerpo esta semana: la gestión de la edad. Un análisis revela que las empresas gastan unos 27.000 millones de euros al año en reemplazar a sus trabajadores séniors, en un periodo en el que los despidos de mayores de 45 años crecieron un 20% entre 2022 y 2024. La paradoja es evidente: se prescinde del perfil experimentado y luego su sustitución resulta cara. En el otro extremo asoma una tendencia al alza, la de los trabajadores “bumerán” —quienes dejan una empresa y regresan años después—, cuyo salario de vuelta puede aumentar hasta un 25%, porque su reincorporación facilita la captación de talento y abarata la integración. Dos caras de una misma moneda que conecta con el drama de fondo de muchos prejubilados: a partir de cierta edad, como resume un afectado, “no te coge nadie”.

Tribunales y convenios: teletrabajo blindado y freno a los complementos de baja

La negociación colectiva y la jurisprudencia dejan dos novedades de peso. El Tribunal Supremo ha establecido que reducir el teletrabajo ya pactado exige un acuerdo individual por escrito: ni una decisión unilateral de la empresa ni un pacto colectivo pueden imponer la vuelta a la oficina a quien tenía reconocido el trabajo a distancia. En sentido contrario, en el terreno de las condiciones, la industria aprieta: la mayoría de convenios provinciales del metal han empezado a poner límites a los complementos que elevan el salario durante la baja, una vía con la que el sector busca contener el absentismo. En el capítulo preventivo, Cataluña ha convocado 1,37 millones de euros en ayudas para proyectos de prevención de riesgos laborales, con subvenciones de hasta 300.000 euros.

Formación, FP e IA: el empleo que viene

El nivel formativo del país mejora y se nota en el empleo. Según el Panorama de la Educación 2026 de la OCDE, el porcentaje de jóvenes de 25 a 34 años con estudios superiores pasó del 41% en 2015 al 52,5% en 2025, y la tasa de empleo de quienes tienen educación superior alcanza el 85%, diez puntos por encima del resto. Sobre esa base siguen activos los programas de empleabilidad juvenil —Talento Joven, que acompaña ya a más de 250.000 jóvenes, o Generación IN de emprendimiento— y los esfuerzos por atraer relevo a oficios como el del taller, transformados por la electrificación. De cara al cierre de año, el SEPE centraliza buena parte de la contratación de refuerzo de la campaña navideña, con grandes distribuidoras como El Corte Inglés anunciando más de 6.300 incorporaciones. Y la IA sigue redefiniendo el mapa: mientras se advierte de que las tareas administrativas serán las primeras en automatizarse, desde la gestión de personas se recuerda que “un agente de IA no es un empleado, aunque haga su trabajo”, y que tratarlo como tal debilita la supervisión.

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